Seguro que a muchas nos pasa: hay días en los que pasamos de la cama a la mesa y de la mesa al ordenador sin apenas movernos. Cuando llega el mediodía, el cuerpo pide un descanso y la cabeza parece seguir dando vueltas a lo mismo. Salir a caminar un rato no soluciona todo, pero puede ser una forma sencilla de interrumpir esa rutina.
Una caminata de unos 10 minutos al día puede ser un buen comienzo: antes de empezar a trabajar, durante una pausa o después de comer. Y aunque parezca poca cosa, la investigación sobre la actividad física diaria ofrece buenas razones para levantarnos de la silla. Eso sí: conviene distinguir los beneficios documentados de las promesas exageradas.
En Secretos de Mujer repasamos qué se sabe sobre los beneficios de caminar, por qué un paseo puede ayudar a despejar las ideas y qué relación tiene el movimiento con la hinchazón abdominal.